ECOSISTEMAS TERRESTRES


Ecosistema Terrestre



Los ecosistemas terrestres son aquellos en los que los animales y plantas viven en el  suelo y en el aire. Allí encuentran todo lo que necesitan para vivir.
 Dependiendo de los factores abióticos de cada ecosistema, podemos definir distintos  tipos de hábitat terrestres: desiertos, praderas y selvas.
 Los distintos vegetales y animales que habitan cada uno de ellos tienen características  diferentes, ya que se han adaptado al hábitat en que viven. Cuando se producen  cambios y alguna especie no puede adaptarse, muere pudiendo llegar a extinguirse.




Tipos de Ecosistemas Terrestres.



Existen muchísimos ecosistemas terrestres, los cuales dependen de muchos factores ambientales y biológicos: lluvias, temperatura, altitud y condiciones del suelo. De acuerdo con tales factores, podemos enumerar seis grandes tipos de ecosistemas terrestres, los cuales se encuentran distribuidos de manera irregular en todo el globo terráqueo.


Desierto: 

Presenta muy pocas lluvias. El contenido de vapor de agua del aire es bajo y los cambios de temperatura son drásticos. Las noches son extremadamente frías y los días extremadamente calurosos. Viven poblaciones de plantas adaptadas a conservar agua, como los cactus. Los animales están adaptados a soportar cambios de temperaturas extremas, como ciertos reptiles (lagartos) e insectos.



 Tundra: 


Tiene un clima extremadamente frío. El suelo permanece helado durante gran parte del año. En el verano se descongela, pero pocos centímetros. Su lluviosidad es muy baja, por lo que reduce el crecimiento de organismos vivos. No hay árboles grandes, sólo plantas pequeñas (musgos, líquenes y otras especies arbóreas).




                                                                       Selva: 
La selva virgen es un bioma terrestre que se da en regiones intertropicales caracterizadas por una pluviosidad alta y uniformemente repartida, una temperatura media elevada y una luminosidad abundante en el estrato superior.
La vegetación y la fauna se hallan muy estratificadas.
Las especies arbóreas son de gran altura, y sobre ellas se encuentran muchas plantas epifitas y trepadoras. También son muy abundantes los arbustos y las hierbas. Los animales presentan muchas adaptaciones: arborícolas, anfibios, trepadores, etc.


Taiga: 

La bioma taiga, la mayor bioma en tierra, está llena de densos bosques, siempre verdes. Localizados al sur de la tundra en la parte norte de Europa, Asia y Norte América,  estos bosques de árboles coníferos son también conocidos como bosques boreales.

El invierno es muy frío y nevado en la taiga, con temperaturas promedios por debajo del punto de congelación. Aunque no es extraño que durante el verano las temperaturas lleguen a estar por debajo del punto de congelación.
Su vegetación como arboles coníferos como el abeto y el abeto rojo o falso prosperan en este clima. Los árboles crecen muy cerca unos de otros. Eso los protege del frío y el viento. Su color obscuro hace que tengan un bajo albedo, absorbiendo con facilidad la energía solar, lo que los mantiene más cálidos. Hay algunas especies de árboles caducifolios (que pierden sus hojas con la estación del año) que pueden vivir en la taiga, incluyendo el abedul y el aspen pero no son comunes.

Muchos animales viven en la taiga por, al menos, parte del año. Algunos permanecen el año completo. En el verano son abundantes aves e insectos. Muchas especies de aves migran a la taiga y hacen sus nidos y se reproducen durante el verano. Otras aves, como los cuervos y los gorriones, se quedan en la taiga todo el año. Los mamíferos de la taiga incluyen herbívoros como las liebres y ratones de campo, y carnívoros como los linces y los glotones.


Sabana: 
Las sabanas son Biomas de praderas tropicales. Presentan bosques abiertos y suelos con pastizales. Su lluviosidad es de dos a tres veces menor que la del bosque tropical. Hay estaciones secas y lluviosas. La vegetación consta de unos pocos árboles de floración anual y pastos Se encuentra en extensas regiones de África, Asia, Australia y América del Sur. En ellas predomina la vegetación herbácea. Sin embargo, no carecen de árboles, aunque éstos se encuentran dispersos.
El suelo de la sabana es arcilloso e impermeable. Una característica propia de este bioma es la alternancia de una estación húmeda y otra seca. La estación seca es muy árida, característica que facilita la propagación de incendios. El fuego agiliza el crecimiento de las hierbas y frena el desarrollo de los árboles, acelera la mineralización del suelo y el crecimiento de las plantas que se adaptan a esas condiciones.


Estepas y praderas: 


Las estepas y las  praderas son  biomas que se da en regiones de pluviosidad irregular e intermitente. La vegetación se desarrolla en primavera y se agosta en verano. El estrato más abundante es el herbáceo, constituido principalmente por gramíneas y algunos árboles y matorrales dispersos. El clima es caluroso y seco en verano y frío en invierno.

Las praderas son típicas del interior de los continentes, como en África (sabana), Estados Unidos, Argentina y Rusia (estepas). La vegetación dominante está constituida por las gramíneas. También existen árboles y arbustos dispersos, y la fauna está representada por el caballo, la gacela, el antílope, el bisonte, el león, etc.


Bosques Mediterraneos: 

Se dan en regiones de clima mediterráneo, caracterizado por un verano cálido y seco y un invierno suave y poco lluvioso.
Los árboles (encinas, alcornoques) suelen presentar hojas de epidermis gruesas para evitar pérdidas excesivas de agua, dad la sequedad del ambiente.
En el bosque y en el matorral mediterráneo abundan las encinas, los alcornoques, los madroños y las zarzas, entre los que viven conejos, reptiles, insectos, ardillas, jabalíes y aves. Este bioma suele ser utilizado por muchas aves migratorias como lugar de escala.




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